Mensaje del Director

Hace 24 años creamos Taller de Diseño Digital con la ilusión de cubrir un vacío en la formación de técnicos y creativos en el uso de tecnologías informáticas aplicadas al diseño. Lo hicimos desde nuestro rol de diseñadores con vocación docente. No como empresarios, ni como informáticos.

En abril de 1993 comenzamos dando clases con dos "modernos" computadores 486 que requirieron la instalación de coprocesadores matemáticos para que en ellos corriera Autocad, que por ese entonces funcionaba en entorno DOS. A partir de ahí, el crecimiento de TDD fue tan lento como constante, hasta llegar al instituto que es hoy, con su casa propia sobre Br. Artigas, sus cuatro aulas especializadas y equipadas con última tecnología -tres en diseño digital y una en fotografía- y el resto de su infraestructura. El crecimiento de TDD fue fruto del trabajo y la constancia. Los alumnos llegaron, en mayor número cada año, por recomendación de exalumnos. Nunca fue necesaria una campaña de medios con el fin de captar alumnos.

El plantel docente de TDD está conformado exclusivamente por exalumnos que se destacaron durante su capacitación, demostraron talento en sus creaciones y la virtud de la buena comunicación, oral y gráfica. Son personas amables y sencillas, además de excelentes técnicos. Ellos han superado a quienes originalmente les enseñamos, por lo que hoy han ocupado nuestro lugar. Ellos pertenecen a esta era digital; crecieron en el mundo de la infografía, la animación y la edición digital.

Hacia fines de los '80, nos tocó transitar la evolución desde el uso de paralelógrafo, rapidograf y acuarelas, hacia el Autocad, el Photoshop y el 3D Studio. Recorrimos ese camino con tanto entusiasmo como sufrimiento, pues pertenecemos a una generación nacida en el mundo de la creación gráfica manual. No nos fue fácil llegar a dominar todas esas misteriosas herramientas virtuales. Nunca olvidamos nuestros comienzos. Por eso, cada vez que llega a TDD un nuevo alumno, sabemos perfectamente a qué proceso se está enfrentando; conocemos sus incertidumbres y sus temores.

Con infinito afecto y agradecimiento recordamos de memoria los nombres de nuestros primeros alumnos: Federico Mujica, Francisco Dogliotti, Alvaro Pallas, Rogelio Gallas, Pablo Reyes, Walter Vilche, Jorge Bliman, Esteban Dieste y Gonzalo Larrambebere. Ellos confiaron en nosotros sin tener referencias sobre nuestro desempeño docente.

22 años después de aquellos primeros grupos, seguimos procurando dar los mejores cursos, con la atención más personalizada. Con ese objetivo, desde 2004 limitamos a ocho el número de alumnos por grupo, e instauramos las clases de práctica y consulta que libremente para el alumno se dictan los días viernes. Aún luego de terminado el curso el alumno puede usufructuar de nuestras aulas.

El mayor desafío de la actualidad es satisfacer las expectativas de quienes nos eligen para su formación desde otras latitudes, ya que en la modalidad a distancia es natural que se resienta el carácter personalizado del curso. Para este tipo de capacitación implementamos el uso de entornos virtuales de aprendizaje, con foros, videoconferencias y otras metodologías, que nos permiten un equilibrio adecuado entre clases sincrónicas y asincrónicas.

Con la certeza de que poniendo esfuerzo y amor a nuestro trabajo seguiremos creciendo, cada día nos estamos preparando y actualizando para brindar la mejor capacitación a las nuevas generaciones de alumnos.

Para los más de 6.000 que ya han pasado por nuestras aulas tenemos una sola palabra: Gracias!

Fraternal abrazo,


Germán Parula Ferrando
Director fundador